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domingo, 23 de abril de 2017
La democracia protegida
domingo, 1 de enero de 2017
El mejor banco del mundo
Antes de nada, muy feliz año 2017. Esperemos que sea un año bueno, en el que la humanidad avance y mejore y ... esforcémonos todos y pongamos nuestro granito de arena para lograrlo. Tratemos cada uno de mejorar nuestro círculo más próximo y tal vez así, entre todos consigamos un efecto multiplicador que redunde en beneficio de todos.
Y... a mejorar la vida de los que están a su alrededor dedican parte de su tiempo abuelas de Zimbawe. Son mujeres, de una edad media de 53 años que han sido entrenadas para poder conversar con personas que padecen graves dolencias psiquiátrica. Simplemente instalando un banco de madera, las
abuelas les reciben semanalmente y conversan con ellos acerca de sus problemas. El experimento, financiado por una organización canadiense ha sido todo un éxito (los casos de depresión, ansiedad y otras enfermedades mentales se han reducido un 32%) y ha permitido mejorar la vida de los pacientes en un país que cuenta con 4 psiquiatras para una población de 15 millones de habitantes.
Cuando leí la noticia el pasado 31 de diciembre me llamó la atención por varias cosas. Primero porque supone una noticia positiva para despedir el año. Estamos muy necesitados de este tipo de noticias que no suelen ocupar las páginas de los periódicos. Y eso pese a que, gracias la generosidad de personas como éstas, el ingenio de gente como los ideadores del programa y la determinación de quienes lo han implantando el mundo es hoy un poco mejor en general, que hace unas décadas. En segundo lugar, me recuerda la importancia de la conversación, de compartir las ideas (y sobre todo las preocupaciones) con los que están a nuestro alrededor. Ya se sabe que la alegría cuando se comparte, se multiplica y la preocupación, al ser compartida decrece y se hace más liviana. Si hay algo que me gusta de esta época navideña son las largas conversaciones con familia y amigos. Esa sensación de poder escuchar sin prisas, compartir ideas y sentimientos de forma espontánea sin necesidad de observar un código estructurado y cuasi telegráfico. Y... parece que esto es positivo. Recuerdo una conferencia del psiquiatra Rojas Marcos hace años en la que afirmaba que la mejor prevención (y cura) para dolencias psiquiátricas era la conversación. Y con su particular gracejo afirmaba que en caso de necesidad hablásemos con nosotros mismos ante el espejo. Que eso era preferible a quedarse callado.
En 2016 el banco de Loiba se coronó como el mejor (más bonito) banco del mundo. Un banco
simple, sobrio, de madera que ofrece una vista espectacular en un paraje incomparable en su belleza. Belleza que viene de la sencillez y al mismo tiempo, grandiosidad de la naturaleza y los acantilados que le rodean. Al ver el banco de madera donde las abuelas de Zimbawe mantienen sus conversaciones: sencillo, tosco, de madera ... me acordé del banco de Loiba. Ambos comparten sencillez y grandiosidad.
Para una persona que aprecia su tierra, la disfruta y la ama como yo, nada me gustaría más que los bancos de Zimbawe sucediesen al de Loiba como el mejor banco del mundo en este año 2017.
Y... a mejorar la vida de los que están a su alrededor dedican parte de su tiempo abuelas de Zimbawe. Son mujeres, de una edad media de 53 años que han sido entrenadas para poder conversar con personas que padecen graves dolencias psiquiátrica. Simplemente instalando un banco de madera, las
abuelas les reciben semanalmente y conversan con ellos acerca de sus problemas. El experimento, financiado por una organización canadiense ha sido todo un éxito (los casos de depresión, ansiedad y otras enfermedades mentales se han reducido un 32%) y ha permitido mejorar la vida de los pacientes en un país que cuenta con 4 psiquiatras para una población de 15 millones de habitantes.
Cuando leí la noticia el pasado 31 de diciembre me llamó la atención por varias cosas. Primero porque supone una noticia positiva para despedir el año. Estamos muy necesitados de este tipo de noticias que no suelen ocupar las páginas de los periódicos. Y eso pese a que, gracias la generosidad de personas como éstas, el ingenio de gente como los ideadores del programa y la determinación de quienes lo han implantando el mundo es hoy un poco mejor en general, que hace unas décadas. En segundo lugar, me recuerda la importancia de la conversación, de compartir las ideas (y sobre todo las preocupaciones) con los que están a nuestro alrededor. Ya se sabe que la alegría cuando se comparte, se multiplica y la preocupación, al ser compartida decrece y se hace más liviana. Si hay algo que me gusta de esta época navideña son las largas conversaciones con familia y amigos. Esa sensación de poder escuchar sin prisas, compartir ideas y sentimientos de forma espontánea sin necesidad de observar un código estructurado y cuasi telegráfico. Y... parece que esto es positivo. Recuerdo una conferencia del psiquiatra Rojas Marcos hace años en la que afirmaba que la mejor prevención (y cura) para dolencias psiquiátricas era la conversación. Y con su particular gracejo afirmaba que en caso de necesidad hablásemos con nosotros mismos ante el espejo. Que eso era preferible a quedarse callado.
En 2016 el banco de Loiba se coronó como el mejor (más bonito) banco del mundo. Un banco simple, sobrio, de madera que ofrece una vista espectacular en un paraje incomparable en su belleza. Belleza que viene de la sencillez y al mismo tiempo, grandiosidad de la naturaleza y los acantilados que le rodean. Al ver el banco de madera donde las abuelas de Zimbawe mantienen sus conversaciones: sencillo, tosco, de madera ... me acordé del banco de Loiba. Ambos comparten sencillez y grandiosidad.
Para una persona que aprecia su tierra, la disfruta y la ama como yo, nada me gustaría más que los bancos de Zimbawe sucediesen al de Loiba como el mejor banco del mundo en este año 2017.
jueves, 10 de noviembre de 2016
Internet ¿Ventana abierta al mundo o ventana con rejas que nos separa de él?
Hay una anécdota que permanece en mi memoria
con mucho realismo. Hace unos doce años, estaba mostrando a un anciano las
ventajas que ofrecía internet y cómo a través de sus buscadores podía uno
asomarse a cualquier lugar del mundo. A realidades, lugares e ideas muy
diferentes de las propias. Recuerdo que aquel anciano me pidió que buscase
información sobre su pueblo. Pensé que era una forma de verificar la calidad de
la información ofrecida haciendo un "chequeo" con una realidad que
conocía muy bien. Pero... con los años
he pensado bien podía tratarse de otra cuestión, de que realmente lo que le
interesaba a este anciano era lo próximo.
Esta anécdota ha vuelto a mi memoria a raíz de
las elecciones americanas y la incapacidad de las encuestas para prever el
resultado. Y es que, como dijo recientemente la canciller Angela Merkel en
Munich, la tecnología de los buscadores está generando mundos mentales cada vez
más pequeños. Intentaré explicarme. Los algoritmos que usan las páginas que
ofrecen noticias tratan de adaptar la oferta lo más posible a la demanda.
Bucean en nuestras búsquedas, amistades, las páginas visitadas y nos ofrecen
contenido alineado y acorde con lo que descubren en nuestra vida cibernética. Cuantos
más datos tienen, más pueden ajustar la oferta, no ya a las opiniones que
damos, sino a nuestro verdadero comportamiento on line. Con ello, más que
abrirnos al mundo amplio presente en la red, lo que tenemos es una especie de
caja de resonancia de nuestro propio yo. Terminaremos recibiendo solo noticias
que se ajusten a nuestros gustos, opiniones, pareceres, ideas... prejuicios. En
lugar de asomarnos a la gran plaza común en la que podemos acercarnos a
realidades muy diferentes, conversaciones, interpretaciones y estilos de vida
distintos, terminaremos viendo sólo réplicas de nuestras propias opiniones. Eso
sí, esos clones "mentales" de nosotros mismos pueden venir de lugares
muy distantes. Todo ello puede
conllevar que tengamos una perspectiva
muy limitada del mundo que nos rodea y que tendamos a pensar que todo el orbe
es así. Terreno éste abonado para movimientos populistas que entrañan no cierto
riesgo.
Y algo de esto puede haber pasado con las
predicciones respecto a las elecciones americanas. Estudiosos, especialistas y
en general las élites intelectuales del mundo fueron incapaces de predecir el
triunfo de Trump. Quizás se estaban alimentando de la información que les
llegaba filtrada por el tamiz de su propia personalidad y sus gustos y sin
tener en cuenta realidades de personas
diferentes. Personas que en muchos casos no tienen a su disposición los
altavoces de las redes sociales, los medios de comunicación, las tertulias pero
que pagan sus impuestos, tienen opinión (tan válida como la de cualquiera) y
votan.
Por eso la canciller Merkel ha pedido a las
empresas tecnológicas que mejoren la transparencia sobre la construcción de los
algoritmos para que los usuarios seamos conscientes de que la visión que nos
ofrecen del mundo que nos rodea es limitada y sesgada. Si no tenemos en cuenta estos elementos,
podemos pensar que nos estamos asomando a una ventana enorme cuando en realidad
sólo estamos en un patio diminuto que, además, y por el efecto de los charcos, nos devuelve una imagen (a veces
distorsionada) de nosotros mismos.
lunes, 3 de octubre de 2016
El gráfico del elefante
Ultimamente parece que los referendum voluntarios están de moda. Y... aún están más de moda los resultados insospechados. Primero el Brexit y ahora el referendum en Colombia, ambos voluntarios, han dejado con los resultados arrojados estupefactos a quienes los convocaron y... a la sociedad en general.
Mucho se ha escrito del Brexit y las causas por las que una buena parte de la población británica ha mostrado su descontento mediante un resultado que nadie esperaba ni quería esperar. Indagando entre las causas, merece la pena prestar atención al llamado Gráfico del Elefante. El gráfico aparición por primera vez en un informe del Banco Mundial en 2012. El gráfico muestra que segmentos de la población mundial vieron subir (y en qué porcentaje) sus ingresos entre 1988 y 2008.
El gráfico debe su nombre a que recuerda a un elefante elevando su trompa y muestra como en el período analizado los percentiles de población con ingresos más bajos vieron aumentar sus ingresos de forma notable. Son personas fundamentalmente de países en vías de desarrollo. Por el contrario las clases medias de los países ricos son los que menos se beneficiaron de la fase más intensa de globalización que ha vivido nuestro planeta hasta la fecha. Esos americanos, europeos y japoneses de clase media-baja han visto decaer su nivel de vida. La globalización no parece haberles traído beneficios en el terreno económico. Su percepción empeora, además porque ven como los habitantes más ricos de sus sociedades, aquéllos en el percentil 85 y superiores, han visto sin embargo como sus ingresos crecían hasta un 60%. Estas clases medias, se han sentido los perdedores de todo este proceso y expresan su frustración con los medios a su alcance. El resultado del referendum británico bien pudiera ser la expresión de esta frustración.
La globalización, que, según todos los datos ha reducido las desigualdades entre países pero las ha acrecentado dentro de cada país, ha sido beneficiosa para los más pobres del mundo (fundamentalmente habitantes de países en vías de desarrollo) y para los extra ricos (los multimillonarios del famoso 1%). Ahora bien, para buena parte de la clase media de los países desarrollados, la globalización ha traído consigo pérdida de status y de nivel de vida. Por ello no sería extraño ver en el futuro episodios de rechazo a la globalización y lo que ésta conlleva: libertad de movimiento de personas (inmigración), libertad de circulación de mercancías y demás. ¿será que después de todo el camino andado, lo que nos espera ahora es un distanciamiento de la globalización y una vuelta a políticas más proteccionistas y cerradas? Tal vez, las elecciones americanas nos den alguna pista sobre el asunto.
Mucho se ha escrito del Brexit y las causas por las que una buena parte de la población británica ha mostrado su descontento mediante un resultado que nadie esperaba ni quería esperar. Indagando entre las causas, merece la pena prestar atención al llamado Gráfico del Elefante. El gráfico aparición por primera vez en un informe del Banco Mundial en 2012. El gráfico muestra que segmentos de la población mundial vieron subir (y en qué porcentaje) sus ingresos entre 1988 y 2008.
El gráfico debe su nombre a que recuerda a un elefante elevando su trompa y muestra como en el período analizado los percentiles de población con ingresos más bajos vieron aumentar sus ingresos de forma notable. Son personas fundamentalmente de países en vías de desarrollo. Por el contrario las clases medias de los países ricos son los que menos se beneficiaron de la fase más intensa de globalización que ha vivido nuestro planeta hasta la fecha. Esos americanos, europeos y japoneses de clase media-baja han visto decaer su nivel de vida. La globalización no parece haberles traído beneficios en el terreno económico. Su percepción empeora, además porque ven como los habitantes más ricos de sus sociedades, aquéllos en el percentil 85 y superiores, han visto sin embargo como sus ingresos crecían hasta un 60%. Estas clases medias, se han sentido los perdedores de todo este proceso y expresan su frustración con los medios a su alcance. El resultado del referendum británico bien pudiera ser la expresión de esta frustración.
La globalización, que, según todos los datos ha reducido las desigualdades entre países pero las ha acrecentado dentro de cada país, ha sido beneficiosa para los más pobres del mundo (fundamentalmente habitantes de países en vías de desarrollo) y para los extra ricos (los multimillonarios del famoso 1%). Ahora bien, para buena parte de la clase media de los países desarrollados, la globalización ha traído consigo pérdida de status y de nivel de vida. Por ello no sería extraño ver en el futuro episodios de rechazo a la globalización y lo que ésta conlleva: libertad de movimiento de personas (inmigración), libertad de circulación de mercancías y demás. ¿será que después de todo el camino andado, lo que nos espera ahora es un distanciamiento de la globalización y una vuelta a políticas más proteccionistas y cerradas? Tal vez, las elecciones americanas nos den alguna pista sobre el asunto.
jueves, 8 de septiembre de 2016
Uber, ¿aliado del pequeño comercio?
Uber es una de las empresas que aprovecha la tendencia hacia la economía colaborativa, y, a la vez aumenta el impacto y alcance de ésta. Para las nuevas generaciones el disfrutar es más importante que el tener. Muchos jóvenes ( y no tan jóvenes) prefieren pagar sólo por lo que usan y no tienen interés alguno en poseer un coche, hasta hace poco un bien útil y también, en muchos casos, un símbolo de status. Poseer un coche, aparte de conllevar un desembolso económico inicial importante, acarrea otros desembolsos económicos (seguros, reparaciones) y tareas que para algunos pueden resultar engorrosas (buscar un lugar donde aparcarlo, temor a que sea deteriorado o robado, etc.). Buena parte del éxito de Uber se debe a esta tendencia hacia la economía colaborativa. A ello se unen la facilidad de pago (no es necesario llevar dinero o tarjetas de crédito encima, sólo el móvil), la abundancia de vehículos, y los precios bajos.
Los bajos precios (a pesar de que pueden contrariar a los conductores de Uber) son muy agradecidos por los usuarios. De hecho, según estimaciones de Deutsche Bank, en las 20 ciudades metropolitanas más importantes de América, el coste por kilómetro de usar Uber es inferior al de usar el propio vehículo.
Y... hablando de tendencias. En los últimos años en algunas ciudades de España hemos visto como la proliferación de grandes superficies ha dejado los centros de las ciudades despoblados y sus locales comerciales vacíos. La gente prefiere acudir a hacer sus compras y a disfrutar de su ocio (muchos centros incluyen cines, restaurantes y otros lugares de hostelería) a los centros comerciales de la periferia. La dificultad y carestía de encontrar aparcamiento en el centro de las ciudades (mientras que en los centros comerciales imperan los parkings gratuitos) es la razón aducida en muchos casos. Esta tendencia, no obstante, comienza a revertir en algunos países de Europa. Uber y otras empresas similares podrían ayudar a que los centros de las ciudades volviesen a llenarse. Si resulta fácil y barato encontrar un transporte que nos lleve al punto exacto que
queremos y, si el aparcamiento deja de ser una preocupación, los consumidores pueden volver a encontrar atractivo hacer sus compras y disfrutar de su ocio en las calles céntricas y en los pequeños comercios que las pueblan. Mientras que los fabricantes de automóviles (aparte de los taxistas) pueden ser los grandes perjudicados (si más gente entiende que no le compensa poseer un coche sino alquilar los servicios que precisa, se venderán menos automóviles) por Uber, los pequeños comerciantes que con sus tiendas dan variedad, colorido, sabor y un ambiente único y distinto al centro de cada ciudad, pueden tener en ésta y otras empresas del transporte colaborativo un aliado que facilite el acercamiento de los consumidores a sus locales. Quien sabe. De todos modos, al ritmo que va la compañía, en breve tendremos respuesta.
domingo, 17 de enero de 2016
Los palabros
Alguien puede pensar que el concepto monopatín es, no
obstante, relativamente nuevo en una lengua de solera como la nuestra. Pero,
las sustituciones de palabras tradicionales por otras de importación llega
hasta conceptos que están en el Nuevo Testamento. Ahora resulta que están de moda los
"wedding planners", esos señores (generalmente señoras) que se
encargan de dirigir a todas las personas involucradas en la organización de una
boda. Son gentes siempre pegadas a un móvil (y a veces también a un pinganillo)
muy estresados para que todo esté como quieren los novios en su gran día (que
además suele llevar cada vez más a puestas en escenas y caprichos de lo más
originales) y que empiezan a ser una personaje caricatura en el mundo del cine.
Pues resulta que el concepto de wedding planner no nació ayer. En el Nuevo
Testamento, al hablar de las Bodas de Caná en las que Cristo hizo el milagro de
convertir el agua en vino, hay una figura parecida. Y, que yo sepa, jamás hemos
oído en la iglesia decir "Cuando el wedding
planner probó el agua convertida en vino, como ignoraba de dónde venía (los
sirvientes, que habían sacado el agua, sí lo sabían), llama al novio y le dice:
«Todos sirven primero el vino bueno y cuando ya todos están bebidos, el
inferior. Pero tú has guardado el vino bueno hasta ahora». Yo jamás he oído eso.Nadie se ha referido en un púlpito al wedding planner de Caná y, sin embargo, como
las meigas, parece que existió. El castellano tiene riqueza suficiente y la traducción de
las Escrituras habla de del maestresala o del mayordomo. Puede que estas
palabras suenen algo más arcaicas o antiguas, pero también aportarían el lustre
de la pátina del tiempo que, por otro lado, se busca organizando este tipo de
eventos en palacios, castillos, pazos y demás lugares de abolengo. Pensándolo
bien, eso de wedding planner suena muy funcional, como a oficina, distrito
financiero o congreso de médicos. Desde luego mucho más romántico lo de
maestresala.
jueves, 31 de diciembre de 2015
Stand by me
Hoy es el "día de inventario" de ver en qué se han quedado los buenos propósitos e intenciones de hace un año. No voy a profundizar en este punto. Siento que suelo ser demasiado ambiciosa cuando fijo planes, ¿o será el efecto de la bebida que suele acompañar el fin de año?
También es el día de hacer balance y ver cómo ha ido el año. Como todos los años este 2015 ha tenido momentos buenos y otros no tantos. Hoy recuerdo especialmente a aquellos que se han ido. Algunos, después de estar largo tiempo enfermos. Tanto, que a veces parece que siempre hubiesen sido así, débiles, frágiles, con ojos que miraban desde cuencas hundidas y un tanto asustados. Sólo las fotos nos recuerdan que han sido personas llenas de vitalidad, alegría, bromistas, ágiles y activos. Otros, se han ido muy rápido. Tanto, que casi no ha dado tiempo a despedirse y darnos cuenta de su partida. Aún nos sorprendemos al ver su sitio vacío o pronunciar su nombre en pasado. A todos, el cariño y el recuerdo por todo lo que han compartido con nosotros, las lecciones que con su ejemplo nos han dado y la generosidad que nos han mostrado.
También entre los famosos ha habido partidas. A finales de abril nos abandonaba el cantante Ben E,. King que nos ha dejado para siempre una canción estupenda "Stand by me".Escuchaba hoy en la radio "Stand by me" y pensé en qué o quién quiero que me acompañe durante todo el año que empieza. La respuesta puede parecer manida, pero es sincera. Quiero que me acompañen mi familia y amigos, ese núcleo que nos hace más alegres los momentos felices y más llevaderos los momentos complicados. Quiero también que nos acompañen a mí y a los míos la salud, la alegría, la paz, la ilusión, la energía y el sentido del humor.
Por supuesto, hay cosas que me gustaría perder de vista en 2016. La violencia, el miedo, el terror. El año comenzaba brutalmente con los atentados de Charlie Hebdo y hoy el miedo impide celebrar el comienzo de año en muchas ciudades de Europa, y en otras impone restricciones y medidas de seguridad extremas. Recuerdo que hace unas semanas, al ver una mochila en el suelo de un baño del aeropuerto, experimenté una punzada de terror y tuve que sobreponerme para no salir huyendo. Me negué a ceder al miedo, aunque me costó. No quiero vivir así con miedo en el cuerpo. Una de las cosas que hacen una sociedad agradable, atractiva y libre y que marcan la diferencia de los países desarrollados es el poder caminar por la calle tranquilos y sin temor. He nacido en una sociedad así y quiero que siga siendo así.
2016 vendrá marcado por el 400 aniversario de la muerte de Cervantes y por ello quiero finalizar este post con las palabras del genial escritor, quien, ya en su tiempo era consciente del valor de la libertad que parecen estar robándonos "La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida."
Muy feliz 2016.
sábado, 28 de noviembre de 2015
El programa electoral, como un plan de negocio
Estos días de precampaña ( un eufemismo en mi opinión) no paramos de ser bombardeados con noticias acerca de los líderes políticos. Muchos discursos, muchas declaraciones, muchas actividades (cada vez más extrañas) que buscan en muchos casos la anécdota. Pero poco análisis serio, riguroso y detallado de lo que dicen (y no dicen) los programas políticos. En teoría los programas deberían ser como los planes de negocio. Es la propuesta que presentan a los inversores, en este caso los votantes, para que les otorguen o no su confianza (en el caso de los negocios, dinero; en el caso de las elecciones, votos). Hay muchos manuales, páginas web, recomendaciones, libros, etc. acerca de cómo hacer un business plan. Pero poco, acerca de cómo elaborar el plan de negocio madre que configura en buena medida cómo se desarrolla la actividad económica, social y educativa de un país.
Por eso me ha gustado la iniciativa de la Fundación Transforma España que ha elaborado el "Decálogo de un programa electoral". La idea es simple, qué aspectos deberíamos encontrar en un programa electoral. La valoración, es cuestión particular de cada uno. Las analogías con el mundo de los planes de negocio son muchas.
En primer lugar debe explicar la visión que el partido persigue. ¿Cuál es su ideología en los principales ámbitos? Es el QUÉ. ¿Qué quieren hacer? Y deben explicarlo de forma clara y sencilla. (punto 1). Igual que un emprendedor dice que quiere resolver el problema x.
Lo segundo es el CÓMO: de qué forma se va a concretar esa visión ideológica, del mismo modo que un emprendedor explica cómo piensa proporcionar la solución al problema. Los ciudadanos deberíamos ser capaces de identificar las políticas y medidas que deberíamos esperar de cada uno de los partidos, al menos en sus grandes líneas (punto 2) . También forma parte del cómo saber qué implica económicamente la propuesta que nos hacen. ¿Cuánto cuesta y cómo va a financiarse? (punto 3) Obvio ¿no? También forma parte del cómo el explicar la agenda legislativa, el marco legal necesario para alcanzar la visión propuesta. Esto puede implicar reformas constitucionales, legales e institucionales. Y.... deberíamos conocerlas de antemano. (punto 4) Dentro del cómo están los "recursos humanos" y la organización de las instituciones (punto 6), cuestión clave en el mundo de la empresa y en los planes de negocio, como todos sabemos.
En el programa deberíamos ser capaces de identificar medidas de control y códigos éticos que permitan luchar contra la corrupción (punto 5) y cómo se va a rendir cuentas ante el electorado acerca de la aplicación real del programa (punto 7). Es decir, deberíamos poder medir si el plan propuesto está o no teniendo éxito. ¿Alcanza la empresa sus objetivos? Suena utópico pero está lleno de lógica.
Y finalmente, y no por ello menos importante, es preciso conocer de qué modo se elabora el programa electoral. En una economía colaborativa como la que vivimos y en la que la participación es cada vez más fácil, la sociedad debería participar de algún modo en su elaboración. (punto 8) tanto escuchando a las organizaciones políticas, sociales, y económicas y, contando con la colaboración de expertos.
Por supuesto también es importante la transparencia y la difusión (puntos 9 y 10) tratando de que el programa sea accesible y comprensible (tan relevante como la anterior) a todos los colectivos de la sociedad. Y.... dentro de la transparencia, debería resultar fácil la comparación entre las distintas propuestas.
Todo muy lógico pero.... ¿por qué me da la impresión de que resulta actualmente un poco utópico?
domingo, 15 de noviembre de 2015
La Library of Congress y otros refugios

Decidí ir a un lugar que proprocionase calma e inspiración. La Biblioteca del Congreso me pareció un lugar muy adecuado. Un anciano voluntario nos explicó los aspectos más importantes del Jefferson Building, que, según nos dice, ostenta el título de ser el más decorado de los EE.UU. La biblioteca tiene tres edificios para albergar los aproximadamente 20.000 items (libros, películas.... ) que recibe cada día, desde que hace siglos ostenta la exclusividad del copyright para EE.UU. Algunas galerías recuerdan más a Versalles que a ningún otro lugar. Nos explica que los artesanos que construyeron los techos de mosaico de uno de los vestíbulos fueron traídos de Italia. Como no podían aguantar la morriña, dibujaron sus obras, se volvieron a Italia a construirlas, y luego regresaron a instalarlas. Para todo hay una solución.
Si buscaba inspiración, la encontré. Para empezar el simpático voluntario que nos atendió que dedica parte de sus sábados a ilustrar a los turistas sobre los tesoros que alberga la biblioteca. Cada vez que subíamos unas escaleras me decía que si quería podía adelantarme, que él iba despacio. Lleno de vitalidad y energía lo encontraba yo. Por supuesto, no logré sobrepasarle en ningún momento. Y luego, las inscripciones, cargadas de significado y alegorías que pretenden ilustrar sobre lo mejor de la condición humana.
En la entrada dos esculturas de estudiantes decoran un arco. A la izquierda un joven . A la derecha un anciano leyendo o reflexionando. Ya en 1897 sabían que el aprendizaje no acaba nunca. En esta misma sala, unos querubines representan las distintas razas. De un lado uno con rasgos europeos, señala Europa en el globo terráqueo. Otro de ojos rasgados, señala Asia. Enfrente, uno con rasgos afroamericanos (que dicen aqui) señala a Africa. Y uno, caracterizado como un "native american" (por seguir con la denominación del país) otea el horizonte haciendo sombra sobre sus ojos con su mano. ¿Qué espera? ¿Qué mira?Las galerías están llenas de inscripciones. Hoy me fijo especialmente en la que dice "The foundation of every state is the education of its youth" (el fundamento de cada estado es la educación de su juventud).
¿En qué ha fallado la educación para que hayamos creado una sociedad como la que nos transmiten las noticias continuamente? Otra "Science is organized knowledge" (la ciencia es conocimiento organizado. También hace ya muchos años que sabían que no es lo mismo tener datos que tener información
La biblioteca alberga varios tesoros. En la misma estancia, frente a frente, dos libros coetáneos y vecinos pero radicalmente distintos.

La Biblia de Mainz, manuscrita alrededor de 1450 en Mainz y uno de los ejemplares de la Biblia de Gutemberg, el primer libro impreso en Europa, en Mainz alrededor de 1455. Pocos años de diferencia pero un salto de gigante. Toda una revolución, lo que me hace pensar en la revolución que vivimos ahora con internet. También en aquella época convivían tecnologías muy distintas pero, inevitablemente, una termina imponiéndose. Y... el ejemplar de la Biblia de Gutemberg fue comprado en 1930 por millón y medio de dólares. Una suma astronómica en plena Gran Depresión. Supongo que no sería una decisión fácil.Es un tesoro la sala central, a la cual las peticiones de libros llegan a través de una cadena automática (como en los modernos restaurantes japoneses). Es una sala preciosa. Me fijo en la decoración de la linterna. Representadas todas las naciones que han contribuido al desarrollo de la sociedad: Italia, la edad Media, Egipto, España (representada por un conquistador), el Islam, Roma, Grecia.... Todos hemos contribuido a este mundo que algunos ahora se empeñan en destruir. Se tarda tanto en crear algo y tan poco en destruirlo....
Y también algunas curiosidades. El hall principal tiene una decoración profusa. Entre otras cosas una cenefa plateada hecha con el material más caro de la época: aluminio! La biblioteca fue el primer edificio con cableado eléctrico de los EE.UU. Tan orgullosos estaban de este adelanto (no es para menos) que instalaron las bombillas desnudas, sin ningún ornamento. Y así las mantienen hoy iluminando las inscripciones y la decoración.Me entretengo un rato viendo una exposición magnífica sobre los primeros pobladores de América. Desde 1565 ha habido población asentada en St Augustine de modo que cuando en 1620 llegaron los del Mayflower, nuestros compatriotas ya llevaban aquí un tiempecito. Luego, la historia de la Florida no es muy favorable para España. Me gustó la exposición, llena de piezas de cerámica indígenas muy antiguas y graciosas. También libros de gran valor, de Carlos II, Colón y otros navegantes.

Tras la serenidad de la biblioteca, pude disfrutar una vez más de la calidez y el cariño de Mercedes y su familia. Sus hijas, alegres, simpáticas y con ganas de aprender y enseñar, devuelven el buen humor a cualquiera. Han prometido enseñarme nuevos pasos de baile por Skype.

Georgetown está llena de gente haciendo compras. Sigo con el desasosiego en el cuerpo. Entro en una iglesia y me quedo a la Misa. Me encantan las celebraciones aquí. Llenas de música y solemnidad. Gente joven, gente que canta, gente que sonríe, gente que participa.
Tras mi triple sesión de terapia, cultura, amigos y espiritualidad, regreso al hotel. Arrecia el viento y he de enfrentarme a la tarea ardua de encajar todo lo que he ido acumulando en el viaje en mis maletas.
viernes, 13 de noviembre de 2015
Mi ventana Eisenhower
Siempre me han gustado las ventanas. Aportan luz, aire fresco, vida. Me gustan las habitaciones con grandes ventanales desde los que asomarme a la vida. Y me gusta ( tengo que confesarlo tengo alma de voyeur) cuando camino por las noches imaginar las vidas que hay detrás de las luces encendidas. Pero si hay un sitio donde me
gustan especialmente las ventanas es en los aviones. Me entretengo viendo las cordilleras de montañas, los cauces de los ríos, y, en paisajes tan inmensos y llanos como los que se atraviesan al cruzar EE.UU., me divierte especialmente ver las tormentas que a menudo se divisan lejos, muy lejos en esta tierra sin horizonte.
Por eso hoy en el avión que me lleva de Los Ángeles a WDC pedí enseguida cambiarme a una ventana que me permitiese divertirme un rato. El paisaje es en su mayor parte de color ocre parduzco, como un patchwork de colores otoñales formado por rectángulos y cuadrados de tierra. De cuando en cuando se adivina una ciudad por la concentración de edificaciones a lo largo de calles rectas que forman cuadrícula. Esto parece el reino de la geometría visto desde el aire. Me viene a la cabeza la frase de ese escritor gallego de cuyo nombre no logro acordarme ni con ayuda de google, que decía que A Terra Cha es en Lugo el triunfo de la geometría. Bueno, entonces esto es el imperio. Detrás de nosotros, lejos, muy lejos, el horizonte marca su límite con la tierra con franjas paralelas de tonos rojos naranjas, amarillos, verdes y azules. Todo el círculo cromático.
Quizá no sea tan extraño que me guste mirar por las ventanas. Soy curiosa por naturaleza. Me interesan las grandes cuestiones de la humanidad en todos sus aspectos.Me interesa la filosofía. Me gusta el arte. Me encanta imaginar cómo será el mundo dentro de unos años y como dar respuesta a las necesidades que tiene ahora y tendrá luego. Y esta Eisenhower Fellowship de la que disfruto me ha dado la oportunidad de "curiosear " mucho.(por curiosear hasta he estado en un concesionario de Tesla y ahora no paran de enviarme invitaciones a probarlo pena que ya no esté allí)He aprendido de otros países con mis compañeras. Todas ellas muy internacionales pero con su corazón pegado a un país. La sabia Vidya echaba de menos esta semana el pongal que su madre hace para las celebraciones del Diwali, fiesta india de las luces que tuvo lugar hace unos días . Vamos, como yo con los postres tan especiales que mi madre hace en Carnaval. Está bien emocionarse con las cosas que dan a la persona el sentido de pertenencia.
La Fellowship también me ha dado la oportunidad de conocer a gente curiosa, inteligente y muy preparada de empresas, organismos multilaterales, universidades, think tanks, bancos, consultoras, laboratorios, organizaciones sin ánimo de lucro, hospitales,fundaciones, para asomarme con ellos al mundo y conocer su visión. Desde este balcón. ( han sido tantos que una ventana no resulta suficiente) hay algunos paisajes comunes. En general todos coinciden en que la humanidad se enfrenta a problemas de gran envergadura ( cambio climático, cambio demográfico, él hambre, el acceso a la educación, las enfermedades crónicas, brecha creciente entre ricos y pobres.....) que solo se podrán resolver a través de la colaboración. Son problemas que afectan a todos y que requieren en sus respuestas del trabajo de todos. Soluciones que tienen que integrar colaboraciones públicas y privadas, empresas e instituciones sin ánimo de lucro, gobiernos y start-ups.... También coinciden todos en que vamos a un mundo muy distinto que evolucionará a velocidad de vértigo. Un mundo marcado por la tecnología ( Block Chain y similares marcarán el camino) y un nuevo modelo económico que aún no entendemos bien. Un mundo en el que la llamada crowdeconomy va a ser decisiva. Un mundo en el que los principales consumidores serán los Millenials, una generación que, por el momento, parece tener valores muy distintos a las anteriores. Una generación que valora más las experiencias que la propiedad; que está acostumbrada a tenerlo todo inmediatamente, a golpe de click; que no puede vivir sin la tecnología; que está acostumbrada a relacionarse remotamente y para la cual el acceso a internet y la tecnología es una de sus necesidades más importantes. Veremos que mundo configuramos entre tofos.
Durante estas semanas he tenido que viajar mucho y casi siempre sola. Suerte que en prácticamente en todas las ciudades que he visitado tengo conocidos, que aparte de acompañarme y hacerme la estancia más agradable, me han ilustrado sobre distintos aspectos ( estilo de vida, economia, religión, sanidad, cuestiones sociales) de las ciudades donde viven. Una ventana estupenda, que nunca desaprovechó. Pero, como digo he estado mucho tiempo sola lo cual da tiempo a la reflexión. Tras tantas conversaciones surgen preguntas. ¿ cómo logramos que esta nueva sociedad haga que la vida sea mejor para todos y no sólo unos pocos.? Cierto que cada nuevo avance tecnológico crea una nueva división entre los que disponen de él y los que no, pero ... ¿ algo deberíamos haber aprendido en todos estos siglos? ¿No? Especialmente cuando se dice que la revolución digital y la crowdeconomy son más inclusivos y democráticos. Relacionado con lo anterior ¿ cómo mantenemos el balance entre privacidad y facilidad de uso? ¿Es la privacidad, tal y como la entendíamos hasta ahora un concepto muerto? ¿ son conscientes google y demás grandes pioneros de internet de la responsabilidad que tienen ya que por su posición mayoritaria en el mercado están configurando toda una sociedad? ¿ cómo vamos a preparar a la gente para poder tener nuevos trabajos ya que muchos de los actuales desaparecerán? ¿existen límites técnicos a lo que las tecnologías de procesamiento del lenguaje, realidad aumentada e inteligencia artificial pueden hacer? Mejor que los haya porque si no existen límites técnicos alguien lo hará, y, tal vez en el futuro cambie de opinión, pero de momento, prefiero que el ser humano sea humano, y que sea la especie que tenga un rol central en el mundo. No me gustaría ver a máquinas, muy listas, inteligentes, capaces....tomando el control.
Y estar sola también brinda la oportunidad de asomarse a la ventana del interior de uno mismo. La ventana probablemente más desconocida ( los cuadrantes de Johari vienen a mi mente en este momento) a pesar de que esta siempre con nosotros. Es bueno de vez en cuando asomarse a ella. Una descubre cosas que habían pardo desapercibidas o encuentra otras que había olvidado. También ve espacios vacíos, huecos, algunos que se podrán llenar en el futuro (¿quién sabe?) y otros que con toda seguridad seguirán vacíos. Esta bien tener tiempo también para esta ventana que, a veces debido al poco uso, se vuelve difícil de abrir.
Tanto tiempo he pasado entretenida con estas ventanas y balcones que casi no he tenido tiempo para otros lugares desde los que me gusta asomarme al mundo, los museos. Mis amigos no se van a creer que en seis semanas de viaje ¡solo haya estado en cuatro museos!
Se ha hecho ya de noche completa. Se ven luces rojas y blancas que surcan el cielo a toda velocidad pero, por muy futurista que me haya vuelto yo, no son marcianos, solo aviones cargados de gente durmiendo, charlando, leyendo reflexionando o escribiendo como yo.
martes, 10 de noviembre de 2015
Días rojos en Bay Area
Decía la adorable Audrey Hepbrn en " Desayuno con diamantes" que los días rojos son horribles. En esos días a ella lo único que le ayudaba era subir a un taxi e ir a Tiffany's . Hoy creo que tengo uno de esos días rojos. Suerte que desde este tren que recorre superficies interminables de planicie americana no parece haber ninguna joyería ( y menos Tiffany's) a la redonda.
Hoy la lluvia estropeo todo el día. Cayó con fuerza, saña y sin tregua desde mañana. Imposible encontrar un taxi, de modo que tuve que caminar media hora con un paraguas plegable y un impermeable por toda protección. Claramente insuficiente como demostró el hecho de que mi teléfono, pese a ir en el bolsillo, no pudo soportar tanta humedad y se estropeó. Mi propósito ( y para eso me habían reservado un billete ) era coger un autobús
para ir a una localidad que está a una hora y media. La parada, en plena calle, sin una marquesina, un muro o cualquier elemento que permitiese guarecerse un poco. Tras 20 minutos subí al autobús empapada. Hice equilibrios todo el viaje para maximizar el calor que desprendía la rendija de la calefacción en el suelo para tratar de secar mis empapados zapatos y tratar de resucitar el pobre teléfono. De aquí ya me fichan seguro para el Circo del Sol. La llegada a destino fue incluso más desoladora. Me dejaron en un descampado donde las marquesinas eran también una extravagancia desconocida. Mi sexto sentido me llevó a divisar un starbucks entre la cortina de agua. Me guarecí allí y los amables empleados llamaron a un taxi y lograron revivir mi teléfono. Es lo que tineen los millenials, la tecnología no tiene secretos y conocen todos los trucos.
Solucionados los problemas técnicos comencé a reflexionar en dos cosas
A) la dependencia que tenemos de la tecnología. Sin mi teléfono funcionando ( y eso que yo soy una persona precavida que suele hacer copias a mano) no tenía muy claro dónde debía dirigirme ni por quién preguntar. Habría sido una experiencia interesante, pero afortunadamente los del Starbucks tenían recursos para todo y encontraron modo de devolver mi teléfono a la vida.
B) un país que cuida tanto a sus animales que tiene cafeterías para ellos, peluquerías, platos especiales resguardados a la entrada de muchas tiendas, etc. ¿ cómo es posible que tenga tan malas condiciones para un servicio público? En España todo pueblo tiene un apeadero al menos con una techumbre. Y, antes de que los millones de los planes de la UE llegaran al territorio patrio, siempre había un bar que hacía los servicios de sala de espera, gestor de paquetes, oficina de información y fonda. No puedo entender que una ciudad como San Francisco, autorice que una compañía de autobuses opere desde una calle en medio de un descampado, con la gente esperando en línea sacudida por las inclemencias del tiempo. Y, de nuevo, los que más sufren son los más vulnerables. La mayoría de las personas en el autobús éramos extranjeros o ancianos, los que carecen de vehículo propio. Las cuestiones económicas y los números no deberían ser los únicos elementos a considerar.
El día no continuo mucho mejor, pero al menos encontré un restaurante donde tomarme una sopa calentita. Mi Program Officer, que es como mi ángel de la guarda, decidió que no iba a tenerme de noche esperando en un descampado y me reservó un billete de tren. He tenido que correr entre reuniones, para llegar al tren y no perderme en una ciudad desconocida. Pero no sabe Kari cuánto le agradezco que me haya dispensando de la espera contemplando las estrellas en un polígono industrial sin industrias, Y aquí estoy escribiendo mientras pasamos por Berkley. En la próxima estación tengo que bajarme y tomar un autobús. Mis pies siguen helados y no salgo de mi asombro mirando a la chica que tengo enfrente. Parece muy abrigada con su plumífero y la cabeza cubierta con una capucha de pelo pero va en chanclas!! Y yo muerta de frío.
Subo al autobús y me siento en primera fila para admirar el Bay Bridge iluminado ( después de todo, los días rojos tienen sus buenos momentos). Para mi asombro, el conductor ( en manga corta) lleva la ventana abierta. Desde luego aqui tienen otro termostato! Nos acercamos a San Francisco. No creo que Tiffanys me coincida en el camino, pero la habitación de mi hotel con lujos como calefacción y agua caliente me va a parecer igual de buena y segura!
Hoy la lluvia estropeo todo el día. Cayó con fuerza, saña y sin tregua desde mañana. Imposible encontrar un taxi, de modo que tuve que caminar media hora con un paraguas plegable y un impermeable por toda protección. Claramente insuficiente como demostró el hecho de que mi teléfono, pese a ir en el bolsillo, no pudo soportar tanta humedad y se estropeó. Mi propósito ( y para eso me habían reservado un billete ) era coger un autobús
para ir a una localidad que está a una hora y media. La parada, en plena calle, sin una marquesina, un muro o cualquier elemento que permitiese guarecerse un poco. Tras 20 minutos subí al autobús empapada. Hice equilibrios todo el viaje para maximizar el calor que desprendía la rendija de la calefacción en el suelo para tratar de secar mis empapados zapatos y tratar de resucitar el pobre teléfono. De aquí ya me fichan seguro para el Circo del Sol. La llegada a destino fue incluso más desoladora. Me dejaron en un descampado donde las marquesinas eran también una extravagancia desconocida. Mi sexto sentido me llevó a divisar un starbucks entre la cortina de agua. Me guarecí allí y los amables empleados llamaron a un taxi y lograron revivir mi teléfono. Es lo que tineen los millenials, la tecnología no tiene secretos y conocen todos los trucos.Solucionados los problemas técnicos comencé a reflexionar en dos cosas
A) la dependencia que tenemos de la tecnología. Sin mi teléfono funcionando ( y eso que yo soy una persona precavida que suele hacer copias a mano) no tenía muy claro dónde debía dirigirme ni por quién preguntar. Habría sido una experiencia interesante, pero afortunadamente los del Starbucks tenían recursos para todo y encontraron modo de devolver mi teléfono a la vida.
B) un país que cuida tanto a sus animales que tiene cafeterías para ellos, peluquerías, platos especiales resguardados a la entrada de muchas tiendas, etc. ¿ cómo es posible que tenga tan malas condiciones para un servicio público? En España todo pueblo tiene un apeadero al menos con una techumbre. Y, antes de que los millones de los planes de la UE llegaran al territorio patrio, siempre había un bar que hacía los servicios de sala de espera, gestor de paquetes, oficina de información y fonda. No puedo entender que una ciudad como San Francisco, autorice que una compañía de autobuses opere desde una calle en medio de un descampado, con la gente esperando en línea sacudida por las inclemencias del tiempo. Y, de nuevo, los que más sufren son los más vulnerables. La mayoría de las personas en el autobús éramos extranjeros o ancianos, los que carecen de vehículo propio. Las cuestiones económicas y los números no deberían ser los únicos elementos a considerar.
El día no continuo mucho mejor, pero al menos encontré un restaurante donde tomarme una sopa calentita. Mi Program Officer, que es como mi ángel de la guarda, decidió que no iba a tenerme de noche esperando en un descampado y me reservó un billete de tren. He tenido que correr entre reuniones, para llegar al tren y no perderme en una ciudad desconocida. Pero no sabe Kari cuánto le agradezco que me haya dispensando de la espera contemplando las estrellas en un polígono industrial sin industrias, Y aquí estoy escribiendo mientras pasamos por Berkley. En la próxima estación tengo que bajarme y tomar un autobús. Mis pies siguen helados y no salgo de mi asombro mirando a la chica que tengo enfrente. Parece muy abrigada con su plumífero y la cabeza cubierta con una capucha de pelo pero va en chanclas!! Y yo muerta de frío.Subo al autobús y me siento en primera fila para admirar el Bay Bridge iluminado ( después de todo, los días rojos tienen sus buenos momentos). Para mi asombro, el conductor ( en manga corta) lleva la ventana abierta. Desde luego aqui tienen otro termostato! Nos acercamos a San Francisco. No creo que Tiffanys me coincida en el camino, pero la habitación de mi hotel con lujos como calefacción y agua caliente me va a parecer igual de buena y segura!
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