sábado, 21 de noviembre de 2015

Eisenhower Fellowhips.- Butterflies.

Tras siete semanas viajando y disponiendo de tiempo para pensar a lo grande y en modo internacional de los temas relevantes que afectan a la humanidad, el viaje llega a su fin. Para no perder la costumbre escribo desde el aeropuerto. Una mezcla de sensaciones y emociones. Primero agradecimiento por haber tenido esta gran oportunidad. Segundo responsabilidad, ¿ cómo usar esta oportunidad para contribuir a hacer un mundo mejor?.  Tercero, alegría por ver de nuevo a los míos. Cuarto, pena, pues se que esa conexión tan especial que se produjo con mis compañeras fellows  venidas de los cinco continentes, aunque no queramos, se va a
desvanecer. Lo intentaremos, y en esto las redes sociales ayudan mucho, pero poco a poco la realidad nos va a
ir absorbiendo y será más complicado sacar la cabeza para pensar a lo grande. Yo, no obstante me he hecho ciertos propósitos  para no perder esta gran oportunidad de aprender. Indonesia será siempre para mí Alissa; Sri Lanka, Bhavani; Zimbawe, Kuda; Malasya Cheryl y Sasi y por tanto, ninguno de esos países me es extraño ya.  


Después de haber conocido a mujeres que se juegan su seguridad física por defender las causas de la democracia, de la libertad, de los más débiles, de los niños, de los pobres, de las mujeres maltratadas, de los enfermos en países como Zimbawe, Rumanía, Jordania, Malasya, Pakistan, Argentina, etc. Una no puede sino reflexionar acerca de en  como lograr que nuestro trabajo ayude a acelerar el mundo en esa dirección. Obstáculos hay muchos, pero la alegría, el dinamismo, la energía de estas mujeres son una referencia y fuente de inspiración constante.Tengo la sensación que se produjo una conexión especial entre estas mujeres venidas de todo el mundo, solteras, casadas, con hijos, sin hijos, de al menos seis religiones distintas, profesiones muy alejadas, culturas diferentes y países en ocasiones enfrentados. Nada impidió que se estableciese un diálogo sereno, profundo e integrador salpicado con chispas de humor que, siempre hacen la convivencia más rica y los momentos más memorables.


Como recuerdo, y como fuente de inspiración el cuadro que hemos ofrecido a Eisenhower Fellowships. Un cuadro pintado por una artista indonesia y en el que aparecen 25 mariposas, todas distintas, pero de algún modo conectadas. Mariposas que representan la transformación, la elegancia, la alegría, la libertad.  De modo que cuando el viento sople fuerte, como suele hacer, en mi ciudad, pensaré que alguna de estas mariposas está batiendo las alas con energía para lograr mejorar el mundo un poquito . Y.... Ya sabemos que el aleteo de una mariposa en Brasil puede provocar una tormenta en NYC!

Me queda un quinto punto, Dar las gracias a todos los que me han apoyado en esta aventura. A los que me han aconsejado, a los que me han presentado a gente, a los que me recibieron en sus lugares de residencia, a mi familia que me recibió hoy (con cartel incluido, como en las películas) en el aeropuerto, a mis amigos que me ayudarán en la incorporación a la realidad, a los que han seguido mi blog y a todos los que de un modo u otro se han interesado por mí y haciéndome llegar su cariño me han hecho saborear la experiencia con mayor intensidad. Gracias.